Octava declaración febrero 2008 (hoja de firmas)
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- 07.05.2008 @ 15:38:13
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- 10.05.2008 @ 08:24:32
A toda la jerarquÃa religiosa, hay que hacerles comprender que no es para ponerse asÃ, tan soberbios e irritados, cuando lo único que se solicita es que la religión se traslade de aula.
En lugar de el edificio de la Escuela o el Instituto, que se haga en otro edificio, que quizás les pille a los niños mas cerca de casa, e incluso, si tanto les gusta, pueden acompañarlos sus padres, y si además este edificio se llama Iglesia y tiene toda clase de sÃmbolos que les encanta ver, pues mejor para ellos, señores si todo son facilidades... ¿Que más quieren?
Desde el planeta rojo, deseo para todos un amanecer dorado y violeta. -
- 10.05.2008 @ 17:31:01
Os paso un artÃculo que está en Unidad CÃvica por la República, como curiosidad, y, algo más.
Un saludo, siempre solidario.
Laicismo y el derecho a la felicidad
Coral Bravo
Europa Laica 10 de Mayo de 2008
Hace unas semanas leÃa en un magnÃfico reportaje del suplemento dominical de El PaÃs que, según un estudio estadÃstico llevado a cabo en el último año, Islandia es el paÃs cuyos habitantes son los más felices del mundo; en general, todos los indicios demuestran que los ciudadanos de los estados nórdicos ostentan, con marcada diferencia, una mayor cota de felicidad y satisfacción vital que los del resto de paÃses del planeta.
Paradójicamente, son paÃses con una climatologÃa muy dura; gran parte del año los islandeses soportan temperaturas por debajo de cero grados, y están muy lejos de disfrutar del sol, la fiesta y la algazara social propia de paÃses de clima, por ejemplo, mediterráneo, como es el caso de España.
El motivo de su felicidad, según todos los auspicios, no es otro que la tradición laica propia de estos paÃses del norte europeo. Efectivamente, en la tradición histórica y cultural de los paÃses sajones no existe el condicionamiento religioso, ni existe el sometimiento polÃtico y social de instituciones y ciudadanos a imposiciones dogmáticas de ninguna organización religiosa, lo cual es una singularidad excepcional en relación al resto del mundo.
Estos afortunados europeos gozan de mayor tasa de libertades y derechos civiles que el resto de Europa, y, por ende, del mundo. Tienen guarderÃas gratuitas, mejores salarios, pensiones más elevadas, sanidad y educación de alta calidad, públicas y gratuitas, un mayor nivel cultural de la población, inmejorables infraestructuras. Gozan de un alto grado de tolerancia y solidaridad a nivel social; manifiestan un respeto inmenso a la vida y a la naturaleza, y desconocen problemas tan serios como la violencia de género, el terrorismo, el fanatismo religioso y todos los insidiosos conflictos derivados de ello, conflictos que suelen ser sistemáticos en los paÃses con tradición religiosa.
Curiosamente, detentan una tasa elevada de divorcios y, lo que aquà consideramos modelos familiares alternativos (monoparentales, de segundas y terceras relaciones, de uniones homosexuales..), allà es la norma y no produce, en absoluto, ningún grado de infelicidad ni de inestabilidad social. Más bien, al contrario, consolidan su fortaleza democrática, porque es obvio que, libres de dogmatismos represores, los ciudadanos nórdicos viven de acuerdo a sus deseos, y no subordinan su bienestar afectivo, personal y familiar a ninguna supuesta moralidad religiosa, más bien concebida para anular las libertades que para procurar ningún bien a los individuos.
La espiritualidad en estos paÃses laicos no es, por supuesto, inexistente. La indagación en el sentido último de la vida y la búsqueda de lo espiritual y lo sublime es una necesidad universal de los seres humanos; pero se trata, para los ciudadanos de paÃses laicos, de intereses personales y replegados a las esferas Ãntimas del universo de lo individual, y no vinculados a intereses de poder.
Las religiones tienden, por norma, a ensalzar el dolor y el sufrimiento, y a anular el derecho a la felicidad y al placer, en base a la promesa de una hipotética “salvación†futura tras la muerte, lo cual es una verdadera perversión. La búsqueda de la felicidad, la plenitud, el desarrollo personal, la libertad y el conocimiento no es solamente un derecho que deberÃamos todos reivindicar, sino, yo dirÃa, también una obligación, o, cuanto menos, una opción lÃcita y deseable, que nos acerca a los dominios de la sabidurÃa y el conocimiento, quizás, mucho más que cualquier ideario mÃstico represor.
Reivindiquemos, por tanto, nuestro derecho a pensar, a indagar, a evolucionar, a buscar la verdad, a desarrollar nuestras capacidades, a cuestionarnos las tradiciones, a defender las diferencias y a reclamar nuestros derechos. Y exijamos nuestro derecho a la libertad, a ser quienes somos, a vivir y a morir sin intermediaciones morales ajenas, a no estar sometidos a moralismos hipócritas y perversos, y a no tener que soportar, ni a nivel personal, ni social, ni estatal el peso de instituciones que nos niegan, por sistema, el derecho a la felicidad. Y la búsqueda de la felicidad, como ya dijo Sófocles hace 2.500 años, es un derecho inherente a la propia condición humana, por más que algunos nos cuenten lo contrario.
Coral Bravo es doctora en FilologÃa, master en PsicologÃa y miembro de Europa Laica
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- 10.05.2008 @ 22:52:56
Os reenvÃo los nuevos "mandamientos" del laicismo, yo los denominaria, los pilares del laicismo, por eso de crear nuevos modos de hablar.
Un saludo, siempre solidario.
http://www.publico.es/espana/079952/laicismo
Los 10 mandamientos del laicismo
La vicepresidenta De la Vega ha insistido en la voluntad del Gobierno de "avanzar en la laicidad del Estado" y de "proteger las creencias de quienes no creen". En 'Público' hemos elaborado un guÃa con 10 propuestas para convertir España en un Estado laico.
PÚBLICO.ES - 09/05/2008 21:49
Público ha elaborado un decálogo para convertir España en un Estado laico.
I. Educarás en igualdad
En España hay 17.000 colegios de titularidad pública y 7.000 concertados o privados. Casi 2.500.000 alumnos de enseñanza no universitaria —uno de cada tres— estudian en centros concertados de ideario religioso. El Estado los financia con fondos públicos, pero deja su gestión en manos de instituciones religiosas. Este modelo es el pilar en el que se sustenta la influencia católica en la sociedad. Históricamente, la Iglesia ocupó asà una responsabilidad desatendida por el Estado. La recuperación de la democracia no reformó este modelo, consagrado en el Concordato de 1979.
II. No sermonearás fuera del púlpito
La asignatura de Religión "interrumpe el funcionamiento común del horario lectivo e impide que ese tiempo se dedique a otro tipo de aprendizajes", según denuncia la plataforma Por una Escuela Laica. Los acuerdos con la Santa SEde y la LOE convierten la doctrina católica en una asignatura de oferta obligatoria para los centros y de carácter voluntario para el alumnado. El Estado paga a los profesores de Religión, aunque los seleccionan los obispos. La Religión ocupa casi 1.000 horas lectivas en las etapas de Infantail y Primaria y 450 horas en la ESO, tanto como la educación fÃsica o artÃstica.
III. No impondrás tus sÃmbolos al Estado
El pasado jueves, los máximos representantes de los tres poderes del Estado acudieron al funeral de Estado celebrado en la catedral de La Almudena, en Madrid, por Leopoldo Calvo Sotelo. Ni el Jefe del Estado ni el del Ejecutivo presiden esa ceremonia religiosa, quien lo hace es el Arzobispo de Madrid, Antonio MarÃa Rouco Varela. Es el último ejemplo del sometimiento ocasional del Estado a la máxima expresión del poder católico en España. La jerarquÃa católica bendice cada momento clave de la vida institucional, casa al heredero de la Corona, bautiza a sus hijos y preside los funerales de Estado.
IV. No mezclarás la gloria terrenal y celestial
El arraigo de la Iglesia católica en España hace que se confundan en no pocas ocasiones las celebraciones de carácter festivo o histórico con las religiosas. El himno nacional saluda en Semana Santa la salida de cada procesión y el viernes santo las banderas de los cuarteles ondean a media asta en señal de duelo. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado escoltan iconos religiosos en celebraciones públicas, y las autoridades civiles acompañan a los representantes católicos en manifestaciones puramente religiosas. Los colectivos laicistas exigen que se evite esta mezcla de representaciones.
V. No acapararás las fiestas del calendario
El calendario laboral para 2008 recoge un total de doce fiestas nacionales para todas las comunidades autónomas. La mayorÃa tienen su origen en celebraciones religiosas que, a su vez, nacen de ritos paganos y tradiciones anteriores al calendario cristiano. Sólo cuatro celebraciones conmemoran eventos no religiosos: el dÃa de la Constitución, el 1 de mayo, el 12 de octubre, Fiesta Nacional, y la festividad de cada comunidad autónoma. Los homenajes civiles están casi excluidos del calendario; el dÃa internacional de la mujer no se celebra, pero sà el de la Inmaculada.
VI. No invadirás instituciones públicas
La presencia de representantes católicos en instituciones ajenas a la Iglesia es notable. Hay capillas, y capellanes, en hospitales, universidades y centros penitenciarios. El Concordato garantiza este privilegio, que alcanza cotas especialmente relevantes en las Fuerzas Armadas. El trato favorable que recibe la Iglesia católica en el ámbito militar se recoge en los acuerdos Iglesia-Estado de 1979. Su manifestación más anacrónica es el denominado ‘derecho de presentación’, aún vigente, por el que el Rey propone al Papa un nombre para el cargo de Vicario General Castrense.
VII. Cuidarás de tu propio patrimonio
A lo largo de los siglos, la Iglesia, privilegiada por su bienes, ha conformado buena parte del patrimonio artÃstico español. ¿De quién son joyas como las catedrales de Burgos o León? ¿Pertenecen a la Iglesia católica o a la Humanidad? El concordato de 1979 establece que “el patrimonio de la Iglesia sigue siendo parte importantÃsima del acervo cultural de la naciónâ€. Asà justifican la colaboración entre las administraciones y la Iglesia para la conservación y cuidado de una herencia monumental cuya titularidad es privada. Los fondos públicos garantizan la necesaria pervivencia de este patrimonio.
VIII. Acatarás la ley de datos
La apostasÃa es el procedimiento por el que se abandona la Iglesia católica después de entrar a formar parte de ella mediante el bautismo. No existe un registro oficial de apóstatas. Media docena de iniciativas —de carácter municipal— intentan paliar esta carencia. Apostatar es un derecho, sin embargo, la Iglesia envuelve con trabas las peticiones de apostasÃa. Algunos obispados piden al solicitante las explicaciones que no reclamaron al bautizarle. Las parroquias no suelen borrar al apóstata de su libro de bautismos, sólo hacen constar, junto a su nombre, su declaración de ser dado de baja.
IX. No utilizarás los medios públicos
La Iglesia católica dispone de espacios públicos, gratuitos y semanales en las televisiones públicas. La Iglesia evangélica ha denunciado que la confesión católica dispone de tres horas y media semanales en RTVE frente a los cinco minutos que concede a las confesiones minoritarias. Los actos litúrgicos de cada domingo son emitidos por el canal público, acomodados entre programación confesional. La 2 de TVE programó durante la pasada Semana Santa una celebración diaria durante cuatro dÃas consecutivos, además de retransmitir procesiones y otros contenidos de carácter puramente religioso.
X. Te autofinanciarás
La actual campaña de la Renta es la primera desde que nació el IRPF en la que la Iglesia no percibirá la cantidad anual que le entregaba el Estado a fondo perdido. La Iglesia se servirá asà de una declaración pública de impuestos para percibir el 20% de su presupuesto. Hacienda gestiona y facilita de esta manera la provisión de fondos para sostener a la Iglesia católica, exenta, hasta este año, de pagar tributos como el IVA. La autofinanciación es un objetivo recogido en el Concordato, pero la Iglesia no ha puesto nunca especial empeño en conseguirla.

iumedina
Hay que aclarar que ahora también está CCOO, pero no ha dado tiempo a incluir el logo en los carteles de Medina.